Agrimensura legal, topografía de alta precisión y agricultura de precisión con drone.
Agrimensura legal, topografía, fotogrametría con drone y agricultura de precisión. Tocá cada uno para ver el detalle.
Combinamos instrumentación según el proyecto: GNSS geodésico, estación total, nivel óptico-electrónico y drone. Cada trabajo define el instrumento adecuado — no al revés.
Postproceso GNSS, orientación fotogramétrica, ajuste de redes de nivelación y clasificación de nube de puntos. El resultado es un modelo digital del terreno con precisión verificada.
TIN con breaklines, curvas de nivel suaves coherentes con la morfología real, y verificación altimétrica contra puntos de control independientes.
Plano georreferenciado e informe de precisión en DWG, LandXML, PDF, LAS o el formato que requiera tu proyecto.
Terra combina imágenes multiespectrales, análisis satelital y la misma exactitud topográfica del estudio para transformar datos en decisiones agronómicas concretas.
Terra integra vuelos con drone multiespectral, índices de vegetación y zonificación geoespacial para que el manejo de cada lote esté basado en información real — no en estimaciones uniformes.
Se planifica según el estadio crítico del cultivo y las condiciones de luz. Generalmente entre las 10 y 14 hs para minimizar sombras y maximizar reflectancia foliar.
Valores 0.4–0.85 indican cultivo activo. Por debajo de 0.35 hay estrés, deficiencia nutricional o falla de implantación — muchas veces invisible a ojo desnudo en ese estadio.
Ráster con distribución espacial del índice, polígonos de cada zona de vigor y estadísticas por zona. Incluye superficie afectada y recomendaciones coordinadas con el asesor agronómico.
Monitoreos en implantación, V6, floración y llenado de grano permiten detectar deterioros y anticipar decisiones antes de que el daño sea irreversible.
Se procesan imágenes de 5 a 10 campañas anteriores. Las zonas que consistentemente producen más o menos que el promedio revelan diferencias estructurales del suelo, no eventos puntuales.
La serie histórica se superpone con el modelo digital del terreno. El relieve determina recarga hídrica y escurrimiento — zonas bajas y lomas tienen comportamientos opuestos ante la misma lluvia.
Se definen 2 a 4 zonas: alto potencial, media y limitante (lomas con déficit hídrico, bajos anegables, suelos con restricciones físicas). Cada zona recibe insumos diferenciados.
El mapa es un activo permanente del establecimiento que se refina con cada campaña y sirve de base para todas las decisiones de manejo diferenciado futuras.
Se realiza en V2–V4 (maíz) o VC–V1 (soja) cuando la cobertura del canopeo es baja. La resolución de 8–10 cm/px detecta manchones que los satélites no pueden resolver.
El procesamiento distingue la firma espectral del cultivo de la de las malezas. Se identifican las especies predominantes, densidad de infestación y superficie afectada con precisión métrica.
Distribución espacial de malezas clasificada por densidad (baja, media, alta). Se calculan los polígonos y superficies de cada categoría para decidir si tratar todo el lote o solo las zonas con infestación significativa.
El mapa se convierte en archivo de prescripción variable: zonas sin infestación reciben dosis mínima o nula, zonas con alta densidad reciben la dosis recomendada por el asesor.
A partir del mapa de ambientes y el vuelo multiespectral se definen las zonas. Las dosis las establece el asesor agronómico — Terra aporta la capa espacial, el agrónomo aporta el criterio de manejo.
Se genera en el formato del monitor de la máquina: ISO-XML (John Deere, AGCO), Shape (Topcon, Raven), CSV (monitores genéricos). Sin modificaciones en el equipamiento existente.
El monitor lee las coordenadas GPS en tiempo real y ajusta la dosis automáticamente. La tasa varía de forma continua mientras la máquina avanza — el operario solo conduce.
El log del monitor registra la dosis real entregada en cada punto. Terra puede procesarlo para verificar que la aplicación se realizó conforme a la prescripción y detectar desvíos operativos.
R5–R6 en soja, R4–R5 en maíz. El índice de área foliar y la biomasa activa en ese estadio tienen alta correlación con el rinde final y permiten construir un modelo predictivo espacial.
Regresión entre NDVI en llenado y rinde histórico por ambiente. Se calibra con datos del monitor de cosecha de campañas anteriores — cuantos más datos, mayor precisión.
Rinde por zona en qq/ha o t/ha con intervalos de confianza. Rinde medio del lote, rinde por ambiente y superficie de cada rango — concreto para planificar almacenamiento y logística.
Al finalizar la cosecha, el mapa estimado se compara con el monitor real. La diferencia calibra el modelo para la campaña siguiente y construye el historial del establecimiento.
Benito Juárez, Buenos Aires
37°41'S · 59°48'O
Ing. Agrim. Manuel M. Madero · Mat. CPA 2729 (II)
Agrim. Mario O. Palvi · Mat. CPA 1050 (II)